viernes, 11 de abril de 2008

RELIGIONES


Una IMAGEN, vale más que mil palabras. COMPRUEBALO!!.
No te preocupes demaciado de los pastores, solo intenta no ser del corral. (Abel Desestress)

¿Es Norberto Rivera, el cardenal, arzobispo primado de México,

un encubridor de pederastas? Hemos estado tan metidos en

la discusión sobre la reforma electoral y la reforma hacendaria que

hemos dejado otros asuntos importantes de lado. Entre ellos, uno que

no deberíamos dejar pasar desapercibido es el que involucra directamente a

Norberto Rivera con el caso de pederastia del sacerdote Nicolás Aguilar y

que por lo menos cuestiona fuertemente su supuesta autoridad moral.

El asunto tiene relevancia por muchas razones. El primero es por la impunidad

existente en estos casos y que, a pesar de ello y gracias a la justicia estadunidense,

por primera vez parecería estar próximo a algo que podría llamarse justicia.

La segunda razón es porque muestra un modus operandi de la Iglesia católica

hasta hace muy pocos años, cuando comenzaron a descubrirse, particularmente en

Estados Unidos y en Europa, la enorme cantidad de abusos sexuales de sacerdotes

hacia menores de edad, doblemente indefensos frente a la autoridad eclesiástica.

La tercera razón tiene que ver con la enorme red de complicidades destinada a encubrir

estos hechos y que ha quedado descubierta gracias a las investigaciones de medios

y organizaciones civiles, así como debido a las contradicciones de diversos

jerarcas delaIglesia católica.